Estamos en primavera! y entre otras muchas cosas eso significa: ¡temporada de fresas!
Las fresas comienzan a salir al inicio de la primavera y representan un poco la llegada del buen tiempo. Aunque parezca mentira existen 1000 variedades de fresones en el mundo (y eso que yo normalmente las veo más o menos parecidas todas!!).
Es una fruta que aporta pocas calorías, con alto contenido en agua e hidratos de carbono. Contiene mucha fibra, además de vitamina C y ácido cítrico (que potencia la acción de la vitamina C, entre otros) y otras muchas cualidades que la hacen un postre muy bueno, natural y recomendable.
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Bundt cake mona
Esta semana estamos de pascua, y en Cataluña, así como en otras regiones de España, es muy típico regalar la mona para comerla el día de pascua. Esta tradición, aunque su nombre lo diga, no consiste en regalar una mona (animal) sino un pastel que significa que la época de cuaresma y abstinencia termina.
Tradicionalmente, en Cataluña el padrino o el abuelo regalan la mona al ahijado o nieto el domingo de Pascua y el lunes las familias se reúnen para comerlas. Esta tradición ha ido evolucionando con el paso del tiempo, de la coca tradicional con azúcar y huevos duros pintados de colores con la que comenzó, a sofisticadas esculturas de chocolate que se observan en las mejores pastelerías de la ciudad.
Carrot cake con frosting de queso
Este es uno de mis pasteles favoritos por encima de todas las cosas. Un carrot cake con frosting de queso queda perfecto en invierno, primavera, verano u otoño, o en cualquier estación que aún no esté inventada.
El olor que desprende cuando está en el horno ¡no tiene comparación! y es estupendo para desayunar, picar entre horas, comer (almorzar), de postre, merendar, cenar, o incluso como pastel de cumpleaños.
Su ingrediente principal, la zanahoria, nos aporta muchisimos beneficios para el organismo y es una manera muy original de dársela un poco camuflada a los niños. La zanahoria es muy rica en minerales (potasio, fósforo, magnesio, yodo y calcio) y vitaminas (Vitamina E y B), su color anaranjado se debe a los carotenos, entre los que destacan los betacarotenos que nos ayudan a la producción de vitamina A, la cual está muy relacionada con la vista. Además aumentan la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel.
Para todos los escépticos del pastel de zanahoria tengo que decirles que no sabe a zanahoria, no es como comerse una ensalada. La zanahoria está rallada muy finita y no la ves, pero está allí; tiene una sabor tan peculiar que si le dan una oportunidad, luego estarán soñando con el.
Esta receta es una adaptación de Sky High Carrot Cake del blog El Rincón de Bea, y también se
puede encontrar en su libro El Rincón de Bea, que como comenté en otra entrada, para nosotros es la Biblia de los pasteles (Layer cakes, bundt cakes, ¡¡todos!!).
Aquí va la receta ¡espero que les guste tanto como a nosotros!
INGREDIENTES (torta):
300 gr. harina
2 cucharaditas polvo de hornear
2 cucharaditas bicarbonato de sódio
1/2 cucharadita sal
4 huevos (temperatura ambiente)
2 cucharaditas canela en polvo
250 gr. zanahoria rallada
100 gr. nueces en trocitos
70 gr. coco rallado deshidratado
250 gr. azúcar
230 ml. aceite de oliva
PREPARACIÓN
Primero precalentamos el horno a 170ºC y
engrasamos el molde que vamos a usar, nosotros usamos un molde desmoldable de
25cm.
Tamizamos la harina, junto con el bicarbonato,
la canela y la sal. Reservamos en un bol.
En otro bol, mezclamos el coco con las nueces
troceadas y reservamos.
Batimos los huevos y el azúcar un par de
minutos a velocidad baja, hasta que estén espumosos. Añadimos el aceite y
batimos hasta que esté todo bien mezclado.
Luego incorporamos la mezcla de harina que
teníamos reservada y mezclamos bien para que no queden grumos y todo esté bien
integrado. A continuación añadimos la zanahoria rallada y mezclamos para que
quede bien repartida por toda la mezcla.
Incorporamos la mezcla de coco que teníamos
reservada y mezclamos bien con una espátula.
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos
durante 35 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con un palillo salga
limpio.
Cuando esté listo, sacamos del horno y dejamos
enfriar sobre una rejilla durante 15 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar
boca abajo sobre la rejilla.
Ahora viene la parte más difícil… es
recomendable cuando esté totalmente frio envolverlo en papel transparente y
dejarlo reposar en la nevera durante un día. Estará mucho más rico al día
siguiente, pero sé por experiencia que es casi imposible resistirse al olor de
esta tarta así que no es un paso obligatorio.
A continuación está la receta del frosting de
queso que le va de muerte a esta torta.
Frosting de queso:
INGREDIENTES
500 gr. queso crema (Philadelphia no light,
temperatura ambiente)
125 gr. mantequilla (no margarina, no light,
sin sal, a temperatura ambiente)
400 gr. azúcar glass (Si no les gusta mucho el
dulce se puede reducir un poco)
1 cucharadita extracto de vainilla.
PREPARACIÓN
Tamizamos el azúcar glass y reservamos.
Batimos la mantequilla durante un par de
minutos a velocidad media. Le añadimos el queso y el extracto de vainilla y
batimos hasta que la mezcla esté uniforme.
A continuación iremos añadiendo el azúcar a
cucharadas y batiendo a velocidad fuerte hasta que esté totalmente integrada.
La textura del frosting debe ser cremosa, como
la de un helado.
Una vez tenemos nuestro frosting hecho solo
queda añadírselo a la tarta. Para este paso nosotros usamos una lira para
cortar la tarta por la mitad en dos partes igual, aunque se puede hacer con un
cuchillo largo y afilado (incluso se puede marcar la línea que se seguirá con
palillos para cortar por el mismo sitio).
Una vez cortada la tarta en dos trozos, la
separamos con mucho cuidado que no se nos rompa e incorporamos un poco de
frosting al trozo de tarta que será la base, se puede añadir tanto frosting
como se desee. Finalmente con cuidado que no se nos rompa, ponemos encima de la
base el trozo de torta que nos faltaba y añadimos frosting por encima (otra
vez tanto como se quiera).
Dejar enfriar en la nevera unas horas para que
esté en su punto máximo y comer!
Cheesecake de mango
A Uri y a mi nos encantan los cheesecake: pequeños, grandes, con frutas, sin ella, estilo newyorker, contemporáneos, etc ... a mi personalmente los que más me gustan son los que llevan una capa de fruta fresca por encima que les da un toque especial y afrutado.
La receta que traigo hoy, como ya se puede intuir, se trata de un riquísimo y muy fresco cheesecake de mango.
El mango es una fruta tropical rica en azúcares, fibra, vitamina C, vitamina A y betacarotenos, que son importantes para la salud de la piel, el corazón y el cuidado del colesterol. Además es digestivo y tiene propiedades antioxidantes, que ayudan a subir las defensas del organismo y combina de maravilla con un cheesecake!
Se puede hacer en forma de torta o en forma de postres individuales, pero una vez la prueben no podrán dejar de comer!
Esta receta es una adaptación de blog Mis Recetas Favoritas
INGREDIENTES (molde redondo extraíble de 15 cm)
Base:
110grs galletas Digestive
1 cucharada de azúcar
50grs de mantequilla
Crema:
235grs mango (bien maduro para hacer puré)
250grs. nata para montar
250grs queso Philadelphia (no light)
50ml agua
80grs azúcar
1 cucharada de zumo de limón
5 láminas de gelatina sin sabor (nosotros usamos gelatina Dr. Oetker)
Gelatina de mango:
200grs mango (bien maduro para hacer puré)
50ml agua
2 cucharadas de azúcar
3 láminas de gelatina sin sabor (nosotros usamos gelatina Dr. Oetker)
PREPARACIÓN
Vamos a comenzar la preparación del cheesecake por la base, para que tenga tiempo de reposar mientras preparamos el resto.
Base:
Engrasamos la base del molde que vamos a usar con spray
desmoldable o mantequilla. Trituramos las galletas y las reservamos.
Derretimos la mantequilla y añadimos las
galletas y el azúcar. Mezclamos bien todos los ingredientes y colocamos la masa
en la molde. Cubrimos la base del molde, tapamos con papel transparente y
metemos en la nevera durante 30 min aproximadamente.
Crema:
Cortar el mango en trocitos y pasarlo por el
minipimer o trituradora para hacerlo puré, como está bien maduro el mismo suelta agua así que no
hace falta ponerle más líquido a la mezcla. Separamos la cantidad de puré de la
crema (235grs) y la de la gelatina (200grs) y reservamos ambas.
Hidratamos la gelatina con unas gotas de agua y
reservamos.
Colocamos el puré de mango para la crema en
una olla, junto con el agua, el azúcar y el zumo de limón, mezclamos bien y
calentamos al baño de María.
Cuando la mezcla esté uniforme y sin que llegue a
hervir, incorporamos la gelatina, mezclamos muy bien para que no queden grumos,
sacamos del baño de María y dejamos templar.
Batimos la nata hasta montarla y reservamos.
Batimos la Philadelphia hasta que esté suave y
cremosa e incorporamos la mezcla del mango. Mezclamos muy bien hasta que se forme
una crema.
Incorporamos a la mezcla de mango la nata
montada y mezclamos bien.
Colocamos la mezcla en el molde, cubrimos con
un film transparente y la metemos en la nevera durante una hora al menos.
Si les sobra mezcla, como en nuestro caso, pueden ponerla en un vasito apto para la nevera, así tendrán un postre individual solo para ustedes!
Gelatina de mango:
Hidratamos la gelatina con unas gotas de agua y reservamos.
Calentamos el puré de mango junto con el azúcar y el agua al baño de María.
Cuando esté todo bien mezclado, incorporamos la gelatina y mezclamos muy bien
para que no queden grumos. Retiramos del baño de María y dejamos reposar hasta
que se enfríe.
Sacamos la tarta de la nevera (y el vasito en caso de que nos sobrara un poco de la mezcla anterior) y colocamos la
gelatina encima con cuidado y distribuyéndola por toda la superficie de la
tarta.
Es recomendable dejar la tarta en la nevera durante unas 2 horas al menos para que se enfríe bien y coja consistencia.
Primera entrada del blog! Con Bundt Cake de plátano y pepitas de chocolate
¡Primera entrada del
blog! ¡Qué emoción!
Llevamos meses con la
idea del blog en mente y con muchas ganas de empezarlo. Tanto a Uri como a mí
nos encanta la cocina, sobretodo la repostería y la panadería. Cada vez que
tenemos un huequito empezamos a buscar recetas o a mirar la lista de pendientes
y salimos corriendo a la cocina a
encender el horno.
Para la primera
entrada del blog, hemos escogido una receta sencilla pero riquísima, muy
esponjosa y ligera, rápida y fácil de hacer y el olor que desprende mientras
está en el horno es una delicia.
El ingrediente que
destaca en esta receta es el plátano o como se llama en Venezuela, cambur. Una
fruta tropical dulce que aporta mucha energía y que es muy consumida en muchas
partes del mundo, dada su versatilidad y adaptación a diferentes platos y
recetas. Es especialmente rico en vitaminas A y C, potasio y fibra, ideal para
un desayuno completo o una merienda.
Esta receta es una
adaptación de BANANAS ‘N’ CREAM BUNDT CAKE del blog El Rincón de Bea, y también se
puede encontrar en su libro El Rincón de Bea, que para nosotros es la Biblia de
los Bundts.
Bundt
Cake de plátano y pepitas de chocolate
INGREDIENTES (molde de Bundt o corona de 25 cm):
75
gr mantequilla (sin sal, no light, a temperatura ambiente)
250
gr azúcar (si no te gusta muy dulce pueden ser 230gr)
275gr
harina
250
ml nata fresca (la del Mercadona está muy bien!, a temperatura ambiente)
2
huevos (temperatura ambiente)
1
cucharadita de extracto de vainilla
2
plátanos (cambures) muy maduros (hechos puré)
1
1/4 cucharaditas polvo de hornear
1
cucharadita bicarbonato sódico
1/2
cucharadita sal
Precalentar
el horno a 170º y engrasar el molde con mantequilla o con spray desmoldable.
En
un bol tamizar la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la sal
y reservar la mezcla.
En
otro, batir la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede esponjosa y
blanquita.
Añadir
los huevos a la mezcla anterior de uno en uno a baja velocidad, ligeramente
batidos antes. Batir el primero hasta que esté totalmente incorporado y luego
añadir el siguiente. Añadir la vainilla y batir a velocidad media.
Incorporar
el puré de plátano y batir bien para mezclarlo todo y que no queden tropezones.
Añadir la harina en tres partes, alternando con la nata, comenzando por la harina y acabando con ella.
Pasar
los trocitos de chocolate por un poco de harina (así no se irán todos al fondo
del molde), añadirlos a la mezcla y batir con una espátula para repartirlos.
Echar
la mezcla en el molde y hornear unos 50 minutos, o hasta que al pincharlo con
un palillo, este salga limpio.
Cuando
esté listo, dejar enfriar en el molde sobre una rejilla unos 10 minutos y luego
desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla durante una hora
aproximadamente.
Este
último paso es importante, porque si lo dejas menos tiempo, el bundt está muy
caliente y se puede romper al intentar sacarlo,
si lo dejas más rato, se humedece y se romperá al desmoldarlo.















